Cydonia oblonga
Membrillero, membrillo, manzano de Cidón: sus frutos dorados y aterciopelados, los membrillos, eran conocidos como «manzanas de oro» en la Antigüedad; algunos creen que las manzanas de oro del jardín de las Hespérides eran en realidad membrillos. Incomestibles crudos, después de la cocción se convierten en uno de los sabores más aromáticos del huerto.
Características:
-
Frutos muy aromáticos: un solo membrillo colocado en una habitación la perfuma durante días.
-
Árbol pequeño y fácil de cultivar: vigoroso y resistente, crece en todos los climas y en casi cualquier tipo de terreno.
-
Muy resistente: soporta hasta -25 °C sin protección.
-
Floración decorativa: grandes flores solitarias de color rosa pálido en primavera, muy ornamentales.
Conviene saber:
-
El membrillo nunca se consume crudo: su pulpa es dura, astringente e incomestible en ese estado. La cocción es la que revela todo su aroma y lo ablanda.
- Las semillas tampoco se consumen: como ocurre con todas las frutas con semillas de esta familia, contienen compuestos que conviene evitar.
Consejos de siembra:
-
Exposición: preferiblemente a pleno sol; tolera la semisombra.
-
Suelo: profundo, fresco y bien drenado, incluso arcilloso; es uno de los pocos frutales que soporta bien los suelos pesados y húmedos. En cambio, teme los suelos muy calcáreos, que amarillean su follaje.
-
Método: es necesaria una estratificación en frío de 2 a 3 meses para romper la dormancia. Después, siembre en primavera, en una maceta profunda o directamente en el suelo, a 1 cm de profundidad. Consulte cómo sembrar sus semillas.
Consejos de plantación:
- Trasplántelo dejando entre 4 y 5 metros de espacio. También se puede cultivar en una maceta grande en una terraza.
- Una planta obtenida de semilla produce frutos variables; esa es la aventura de la multiplicación por semillas. Cabe señalar que el membrillero también es el portainjerto tradicional del peral, lo que hace que esta planta obtenida de semilla sea doblemente útil para quienes quieran injertar.
Consejos de mantenimiento:
- Riego regular durante los primeros años. Después, el árbol se vuelve muy autónomo.
- Poda ligera al final del invierno para airear el centro: fructifica en las ramas del año anterior.
Consejos de cosecha:
- Coseche tarde, en octubre-noviembre, cuando los frutos pasen del verde al amarillo dorado y su vello desaparezca al frotarlo. Manipúlelos con cuidado: se magullan con mucha facilidad.
- Se conservan varias semanas en un lugar fresco y ventilado, perfumando toda la habitación.
Asociaciones beneficiosas:
Interés para la biodiversidad:
- Su generosa floración primaveral es muy visitada por abejas y abejorros.
- Sus frutos caídos alimentan a aves e insectos en otoño, y su copa da cobijo a las aves que anidan.
Usos:
- Los membrillos se transforman en mermeladas, jaleas (su riqueza natural en pectina hace que cuajen sin necesidad de añadirla), dulce de membrillo, o se cocinan con platos salados al estilo oriental; el tajín de cordero con membrillos es el ejemplo más conocido.
- Su madera aromática, con vetas rubias, es apreciada por los ebanistas para la marquetería y por los lutieres.
Simbología:
Consagrado a Afrodita entre los griegos, el membrillo era el fruto del matrimonio: las recién casadas mordían un trozo antes de entrar en la cámara nupcial. Simboliza el amor, la fecundidad y la felicidad conyugal.
Recolectar sus propias semillas:
Extraiga las semillas de un membrillo bien maduro, límpielas de toda la pulpa y séquelas durante unos días; después, consérvelas en un lugar fresco y seco hasta la estratificación invernal. Consulte cómo conservar sus semillas.
Compromiso con la calidad: en SemiSauvage - Permaculture, cultivamos y seleccionamos nuestras semillas teniendo el respeto por los seres vivos como hilo conductor. Instalados cerca de los volcanes de Auvernia, elegimos variedades reproducibles y no híbridas, comprobadas por su tasa de germinación, seleccionadas y envasadas cuidadosamente, sin ningún tratamiento químico. Nuestra convicción: devolver a los jardineros la capacidad de volver a sembrar, año tras año, semillas que realmente les pertenecen.
El fruto que perfuma toda la casa y el portainjerto del peral.