Caja de semillas - Especial terraza y balcón floridos
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Descripción
Unas macetas de terracota, una jardinera junto a una ventana, un rincón de la terraza que espera sus primeros colores… A veces basta muy poco para introducir el jardín en la vida cotidiana. Una mañana aparecen los primeros brotes. Después, los follajes ocupan su lugar, los tallos se alzan y las flores se abren, cada una a su ritmo.
Este set de semillas de flores para balcón y terraza reúne diez variedades para crear un pequeño jardín vivo, colorido y ligeramente silvestre. Los cosmos aportan ligereza, las amapolas, sus delicados pétalos, y las capuchinas, sus colores cálidos. A su lado, petunias, claveles, zinnias y otras flores permiten jugar con las formas y las alturas.
Para regalar o regalarse, es el placer de elegir las combinaciones, sembrar uno mismo y ver cómo un espacio familiar se transforma con el paso de las semanas.
Las claves para empezar
Exposición: dé prioridad a un lugar soleado, adaptándolo a las necesidades de cada variedad.
Siembra: principalmente en primavera, bajo cubierta o directamente en el exterior según la especie y el clima. Las indicaciones figuran en el reverso de los sobres.
Germinación: variable según las flores; siembre cada variedad por separado para seguir su desarrollo.
Sustrato: recipientes con agujeros y un sustrato adecuado, con un buen drenaje.
Rusticidad: variable según la especie; proteja las plantas jóvenes sensibles de las heladas.
Ciclo: una selección que combina flores anuales y especies vivaces, entre ellas la equinácea púrpura.
Diez variedades para crear su decoración
Cada flor aporta su personalidad. Puede repartirlas entre varias jardineras, crear una sucesión de macetas o reservarles un lugar en el jardín.
Variedad
Cantidad
Su lugar en la composición
Capuchina enana
15 semillas
Flores luminosas y un follaje redondeado para dar generosidad a los bordes de las macetas.
Cosmos blanco, rosa y rojo
100 semillas
Flores ligeras y un follaje fino para aportar movimiento y altura.
Equinácea púrpura
100 semillas
Flores con un centro bien marcado para estructurar una maceta grande y acompañar el jardín durante varias temporadas.
Clavel de China
150 semillas
Flores delicadamente recortadas para animar el primer plano de las composiciones.
Amapola de Islandia
500 semillas
Corolas finas sostenidas por tallos esbeltos, para aportar un toque de dulzura.
Amapola Ladybird
200 semillas
Flores rojas marcadas de negro que salpican las macetas de colores intensos.
Petunia enana rosa
500 semillas
Flores en forma de trompeta para aportar una presencia rosa y generosa a las jardineras.
Espuela de caballero enana
100 semillas
Espigas floridas para variar las siluetas y dar relieve al conjunto.
Zinnia Rosa Mística
500 semillas
Flores expresivas para enriquecer las macetas estivales y componer algunos ramos.
Guisante de olor Cupid Pink
15 semillas
Una variedad enana de flores delicadas, para aportar una nota tierna a los espacios pequeños.
El estuche contiene 2 180 semillas, repartidas en diez sobres, acompañados de etiquetas de madera para identificar sus siembras. Los consejos de siembra se encuentran en el reverso de cada sobre. El conjunto se presenta en una caja de 15 × 10 × 3 cm.
Un balcón florido a su manera
Para una ventana, empiece por una composición sencilla: algunas plantas bajas, follajes que suavicen los contornos y suficiente espacio para que cada planta se desarrolle. Los petunias enanas, los claveles de China o los guisantes de olor Cupid Pink pueden inspirar estas pequeñas escenas floridas.
En una terraza, juegue con varios recipientes. Reserve las macetas más grandes para las plantas más desarrolladas, especialmente los cosmos y las equináceas. Coloque las siluetas altas detrás y las flores más bajas delante, sin buscar una simetría perfecta.
Las diez variedades son una selección para distribuir, no una mezcla que se deba sembrar entera en una sola jardinera. Unas pocas combinaciones bien elegidas permiten conservar un resultado natural, elegante y adaptado al espacio disponible.
Consejos de siembra: disfrutar viendo crecer
Abra los sobres, elija las primeras variedades que va a sembrar y prepare sus etiquetas. Cada especie tiene sus preferencias: la profundidad de siembra, la temperatura, la luz y el tiempo de germinación pueden variar.
Siga las indicaciones específicas de cada sobre, siembre sin amontonar demasiado y mantenga una humedad constante, sin empapar el sustrato. Para las siembras realizadas bajo cubierta, acostumbre progresivamente las plantas jóvenes a las condiciones exteriores antes de plantarlas definitivamente.
En una maceta, el sustrato se seca más rápido que en tierra. Vigila la humedad, especialmente con tiempo caluroso o ventoso, y riega al pie según las necesidades. Deja que el agua se escurra para evitar que se estanque alrededor de las raíces.
Respeta el espacio que necesita cada planta y adapta los aportes nutritivos: no todas las flores aprecian un sustrato muy rico. Retira las flores marchitas cuando eso favorezca la continuidad de la floración, conservando algunas cabezuelas si deseas cosechar semillas.
Las floraciones se suceden según las especies, la fecha de siembra y las condiciones de cultivo. Algunas plantas perennes, como la equinácea, pueden dedicar primero tiempo a establecerse antes de florecer plenamente.
Un pequeño espacio para los seres vivos
Observar a una abeja visitar un cosmos o a una mariposa posarse sobre una flor también forma parte del placer de cultivar. Al diversificar las flores y sus periodos de floración, puedes ofrecer recursos a distintos insectos, incluso en un pequeño espacio urbano.
Deja que algunas flores evolucionen hasta formar semillas: el paisaje cambia y el jardín sigue contando algo después de las últimas corolas.
Cosechar tus semillas y prolongar la historia
El placer puede prolongarse más allá de una temporada. En las plantas que hayan alcanzado la madurez, deja que algunas flores formen semillas y recógelas cuando estén suficientemente secas. Identifica tus cosechas y consérvalas protegidas de la humedad, el calor y la luz.
Según las especies y las polinizaciones, las generaciones siguientes pueden presentar variaciones de color o forma. También es una manera de descubrir tu jardín y hacerlo evolucionar.
En SemiSauvage, defendemos una jardinería atenta a los seres vivos, con semillas reproducibles, no híbridas y sin tratar. Este kit refleja ese deseo a escala de un balcón: hacer accesible la siembra, dejar espacio a la diversidad y recuperar el placer de cultivar por uno mismo.
Una ventana, unas macetas, un poco de atención: tu próximo rincón de naturaleza comienza con una semilla.