Capparis spinosa
La alcaparra tiene un extraordinario secreto de supervivencia: a menudo se la ve crecer directamente en las grietas de los viejos muros de piedra mediterráneos, casi sin tierra. Esta variedad sin espinas conserva toda la rusticidad mediterránea, sin las molestias de las ramas espinosas.
Características:
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Forma elegante: arbusto frondoso y sarmentoso, de porte extendido, de aproximadamente 50 cm de alto por 1 metro de ancho, con ramas colgantes.
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Floración efímera: las flores blancas, perfumadas y provistas de largos estambres violetas solo duran un día cada una, entre junio y julio.
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Semirrústica: resiste hasta -5 °C y tolera notablemente bien la sequía una vez enraizada.
Consejos de siembra:
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Exposición: pleno sol, lo más cálido posible; junto a un muro orientado al sur es ideal.
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Suelo: seco, pedregoso, calcáreo, muy pobre y, sobre todo, perfectamente drenado. Es una planta que prospera en condiciones extremas: no añada nunca enmiendas y evite cualquier suelo pesado o húmedo, fatal para sus raíces. En maceta, es imprescindible una mezcla de sustrato, arena y grava.
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Método: la germinación es conocida por ser difícil y lenta. Deje las semillas en remojo durante 24 horas en agua tibia y, después, aplique una estratificación en frío de 2 a 3 semanas antes de sembrarlas en un semillero en primavera. Tenga paciencia: la germinación puede tardar varias semanas.
Consejos de plantación:
- En plena tierra únicamente en el sur de Francia. En otras zonas, cultívela en maceta y resguárdela del frío durante el invierno, en un lugar fresco y luminoso.
Consejos de mantenimiento:
- Riegue muy moderadamente, únicamente durante el primer año. Pode las ramas a finales del invierno para estimular la producción de nuevos capullos.
Consejos de cosecha:
- Recoja los capullos florales temprano por la mañana, cuando aún estén bien cerrados: son los que se convierten en alcaparras después de macerarlos en sal o vinagre. Los más pequeños son los más apreciados.
Asociaciones beneficiosas:
Interés para la biodiversidad:
- Sus grandes flores, aunque efímeras, son muy apreciadas por las abejas durante su breve jornada de floración.
- Su capacidad para colonizar muretes y rocallas la convierte en un refugio apreciado por la pequeña fauna de los jardines secos.
Usos:
- Los capullos florales se convierten en alcaparras; los frutos jóvenes, recolectados más tarde, dan lugar a los alcaparrones, igualmente apreciados en la cocina mediterránea.
Recolectar sus propias semillas:
Deje que algunos capullos florezcan y se transformen en fruto. Recoja este cuando esté bien maduro, ábralo y extraiga las pequeñas semillas marrones de la pulpa; después, enjuáguelas y séquelas. Consulte cómo conservar sus semillas.
Compromiso con la Calidad: en SemiSauvage - Permaculture, cultivamos y seleccionamos nuestras semillas con el respeto por los seres vivos como hilo conductor. Instalados cerca de los volcanes de Auvernia, elegimos variedades reproducibles y no híbridas, comprobadas por su tasa de germinación, seleccionadas y envasadas cuidadosamente, sin ningún tratamiento químico. Nuestra convicción: devolver a los jardineros la capacidad de volver a sembrar, año tras año, semillas que realmente les pertenecen.
Transforme un rincón de su jardín en una evocación mediterránea con estas semillas de alcaparra sin espinas.