El bancal elevado se ha convertido en la imagen de la permacultura, hasta el punto de que a menudo se construye sin preguntarse para qué sirve. Sin embargo, es una técnica situacional y, sobre todo, existen dos formas opuestas, una de las cuales se olvida sistemáticamente.
El bancal elevado sobre el suelo drena y se calienta. El bancal enterrado, en cambio, retiene el agua. Son dos respuestas a dos problemas opuestos, y es esta elección inicial la que determina todo lo demás.
El principio común: la madera como esponja
Sea cual sea la forma elegida, el núcleo del método es el mismo: madera en descomposición enterrada bajo la zona de cultivo.
Esta madera se comporta como una esponja: absorbe el agua de lluvia y la devuelve lentamente durante los periodos secos. Al descomponerse, libera nutrientes progresivamente y crea una porosidad duradera, colonizada por la red fúngica. Eso es lo que distingue un verdadero bancal elevado de un simple montón de tierra.
Lo que cambia entre las dos formas es dónde se encuentra esta esponja con respecto al nivel del suelo — y, por tanto, si está expuesta a la evaporación o protegida por la tierra.
Dos formas, dos objetivos opuestos
El bancal elevado — para drenar
La madera y las capas orgánicas se colocan por encima del suelo existente. Se obtiene un caballón de 30 a 60 cm de altura.
- Drena — la zona radicular está elevada y el exceso de agua se evacua. Es el argumento número uno en suelos arcillosos, donde la asfixia radicular invernal arruina los cultivos.
- Se calienta antes — una masa elevada, expuesta por sus laterales, gana de dos a tres semanas en primavera. Es determinante en regiones frescas.
- Aumenta la superficie cultivable — aproximadamente un 30 % más que un bancal plano de la misma superficie ocupada, gracias a los laterales.
- Pero se seca — esa misma superficie expuesta supone pérdidas por evaporación y por el viento.
El bancal enterrado — para retener
La madera se coloca por debajo del nivel del suelo, en una zanja, y después se cubre con la tierra extraída. El resultado queda al nivel del suelo o ligeramente abombado — ya no es realmente un bancal elevado, y esa es precisamente la idea.
- La esponja está protegida — enterrada en la zona fresca del suelo, a salvo de la evaporación directa y del viento. Se recarga con las lluvias y devuelve el agua en profundidad, directamente en la zona radicular.
- Reduce los riegos — ese es el objetivo principal en climas secos o en suelos filtrantes.
- Limita la escorrentía — una ligera depresión capta el agua en lugar de dejarla escurrirse, algo importante en terrenos en pendiente.
- Pero no drena — y esa es su limitación absoluta, detallada más abajo.
Elegir
| Situación | Forma adecuada | Por qué |
|---|---|---|
| Suelo arcilloso, pesado y mal drenado | Elevado | El drenaje y el calentamiento solucionan los dos principales defectos de estos suelos |
| Clima húmedo, región fresca | Elevado | Adelanta la primavera y reduce la asfixia invernal |
| Nivel freático alto, terreno inundable | Elevado | Uso histórico, muy anterior a la permacultura |
| Suelo arenoso y muy drenante | Enterrado | Ya drena demasiado; la esponja enterrada corrige exactamente ese defecto |
| Clima seco, veranos calurosos | Enterrado | Retención máxima, evaporación mínima |
| Terreno en pendiente seca | Enterrado, transversal a la pendiente | Capta la escorrentía en lugar de sufrirla |
| Suelo compactado o contaminado en profundidad | Elevado | Se cultiva por encima sin tocar lo existente |
| Suelo ya fértil y bien estructurado | Ninguna | Una tabla plana cubierta de acolchado dará lo mismo, con mucho menos trabajo |
Construir un bancal elevado
El bancal tipo sándwich con núcleo de madera, la forma más común. Lo ideal es montarlo en otoño, para que el invierno inicie la descomposición.
Dimensiones
- Anchura: 1,20 m como máximo — más allá de eso, ya no podrá alcanzar el centro sin subirse encima, y compactar un bancal anula sus ventajas.
- Altura: de 30 a 60 cm. Perderá un tercio durante el primer año.
- Orientación norte-sur preferentemente, para que ambos flancos reciban luz. Pasillos de 50 a 60 cm.
Los pasos
- Siege la vegetación sin arrancarla y riegue abundantemente el suelo. Es el paso que todo el mundo olvida: un suelo seco bajo un bancal seguirá así durante mucho tiempo.
- Coloque cartón marrón sin imprimir, con los adhesivos retirados y las piezas solapadas 15 cm. Asfixia las plantas vivaces sin herbicidas.
- El núcleo de madera — de 30 a 40 cm de troncos, ramas y ramitas, de lo más grueso a lo más fino. Compacte para limitar los huecos grandes.
- Una capa rica en nitrógeno — césped recién cortado, estiércol, ortigas. Equilibra el carbono de la madera.
- Una capa marrón — hojas secas, paja, restos triturados, de 15 a 20 cm.
- La tierra — de 15 a 20 cm de tierra vegetal mezclada con compost maduro. Aquí es donde sembrará.
- El acolchado — de 5 a 10 cm, inmediatamente. Un bancal desnudo se erosiona desde la primera lluvia.
Construir un bancal enterrado
La variante para clima seco y suelo muy drenante. Requiere más trabajo de preparación del terreno, pero ofrece un resultado utilizable de inmediato.
Los pasos
- Cava una zanja de 30 a 50 cm de profundidad y de 1 a 1,20 m de anchura. En terreno en pendiente, oriéntala en sentido transversal a la pendiente para que intercepte la escorrentía.
- Separa las tierras. Este es el punto técnico del método: aparta por separado los primeros 20 centímetros —la tierra vegetal viva— del subsuelo más pobre. No volverán al mismo lugar.
- Remueve el fondo con la horca de cavar sin voltearlo, para que el agua pueda seguir descendiendo.
- La madera en el fondo: 20 a 30 cm. Aquí conviene priorizar madera ya muerta y parcialmente descompuesta, esponjosa, que se desmenuce bajo la uña: absorbe de inmediato, mientras que la madera fresca tarda una temporada entera. Riégala abundantemente antes de cubrirla: debe estar saturada al principio.
- Una capa nitrogenada: cumple la misma función que en la versión elevada y es igual de indispensable.
- Primero el subsuelo y después la tierra vegetal en la superficie: reconstruyes la estratificación natural en lugar de invertirla.
- Acolchado grueso, de 8 a 10 cm. En climas secos, es lo que evita que la esponja se vacíe por arriba.
El cartón aquí es inútil: la tierra que se vuelve a colocar encima ya asfixia la vegetación existente.
La contraindicación absoluta: no caves nunca en suelo arcilloso. Un hoyo en arcilla se comporta como una bañera: el agua entra y no vuelve a salir. La madera se pudre entonces en condiciones anaerobias, produce compuestos tóxicos para las raíces y acabas con una bolsa maloliente imposible de recuperar. En suelo arcilloso, la versión elevada, sin excepciones.
Segundo coste que hay que aceptar: al cavar, destruyes la estructura existente y la red micorrícica de la zona. Es una inversión puntual —no habrá que repetirla antes de diez años—, pero hay que saberlo, y es una razón más para no cavar un suelo que ya está en buen estado.
Qué maderas usar, en ambos casos
- Excelentes: frondosas blandas: álamo, sauce, abedul, aliso y tilo. Descomposición rápida.
- Buenos, pero lentos: roble, haya y frutales. Efecto esponja muy duradero.
- Evitar: coníferas en cantidad (acidificantes y de descomposición lenta), nogal (juglona inhibidora), robinia y castaño (imputrescibles, nunca se descompondrán), y cualquier madera tratada, pintada o barnizada.
El hambre de nitrógeno: la dificultad de la que nadie advierte
Afecta a ambas formas y es la principal causa de decepción durante el primer año.
La madera es extremadamente rica en carbono y pobre en nitrógeno. Los microorganismos que la descomponen necesitan ambos elementos: por eso extraen el nitrógeno disponible del suelo circundante para equilibrar su dieta. Este nitrógeno no se pierde — queda inmovilizado en su biomasa y se liberará más adelante —, pero mientras tanto sus cultivos carecen de él. Síntoma: follaje pálido, crecimiento detenido y plantas raquíticas sin razón aparente.
Tres medidas preventivas:
- La capa nitrogenada — sirve precisamente para eso. No la omita.
- Un espesor de tierra suficiente — entre 15 y 20 cm separan las raíces de la madera durante el período crítico.
- La elección de los cultivos durante el primer año — leguminosas, que fijan su propio nitrógeno, y cucurbitáceas de raíces superficiales: calabazas, calabacines, zapallos, judías, guisantes. Evite las verduras de hoja exigentes — coles, lechugas, espinacas — y las raíces largas.
Una ventaja de la versión enterrada: como la madera está más profunda, la zona de siembra queda un poco mejor aislada del fenómeno.
Los tres primeros años
- Año 1 — compactación de aproximadamente un tercio en la versión elevada, posible hambre de nitrógeno y únicamente cultivos adaptados. Reponga el acolchado durante la temporada.
- Año 2 — se establece el equilibrio. La madera comienza a liberar nutrientes, la vida del suelo se ha establecido y se amplía la variedad de cultivos. Generalmente, es el año de mayor rendimiento.
- Año 3 y siguientes — madurez: gran retención de agua, fertilidad estable y riego muy reducido. Todo se vuelve cultivable.
Mantenimiento: reponga cada otoño materia orgánica en la superficie. No remueva nunca la tierra: la estratificación que ha construido es precisamente lo que hace funcionar el conjunto. Calcule entre cinco y diez años antes de reconstruirlo; para entonces, la madera del núcleo se habrá convertido en humus.
Las demás variantes
- Montículo en lasaña — sin madera, únicamente capas alternas de materiales marrones y verdes. Más rápido, más bajo y se compacta más. Buena solución si no tiene madera.
- Montículo redondo «en ojo de cerradura» (keyhole) — circular, con una muesca de acceso en el centro. Excelente relación entre superficie cultivada y pasillos, ideal para espacios pequeños.
- Montículo bordeado — contenido por tablas o troncos. Más definido, con menos erosión, pero con menos superficie en los laterales.
- Parcela elevada simple — 20 cm de tierra mejorada sin núcleo de madera. Sin efecto esponja, pero cultivable de inmediato y sin hambre de nitrógeno.
Preguntas frecuentes
¿Enterrado o elevado, si dudo?
Hágase una sola pregunta: ¿su problema es el exceso de agua o la falta de ella? Si sus cultivos sufren en invierno, eleve el terreno. Si sufren en julio, entiérrelo. Y si su suelo es arcilloso, la respuesta es elevarlo, independientemente del clima.
¿Hay que quitar la hierba antes de construir?
En la versión elevada, no: siegue al ras y cubra con cartón; la hierba asfixiada se convierte en materia orgánica y sus raíces muertas dejan galerías útiles. En la versión enterrada, la cuestión no se plantea, ya que se retira la capa superficial de la zona.
¿Se puede construir en primavera?
Sí, pero el hambre de nitrógeno será más acusada, ya que la descomposición no habrá tenido el invierno para comenzar. Refuerce la capa nitrogenada y limítese a calabazas y judías durante la primera temporada.
¿Los bancales atraen a los topillos?
Los huecos del núcleo de madera pueden darles cobijo, sobre todo en la versión elevada. Hay dos soluciones: compactar bien la madera y colocar una malla de trama pequeña sobre el suelo, antes del cartón, si la presión es alta.
¿Qué diferencia hay con el método Hügelkultur?
Es el mismo principio. El término alemán Hügelkultur designa el bancal con un núcleo de madera, una práctica documentada en Europa central mucho antes de que la permacultura la retomara. Las dos variantes, elevada y enterrada, ya coexistían allí.
¿Cuánto tiempo se tarda en construirlo?
Media jornada larga entre dos personas para un bancal elevado de 5 m, sin contar la recogida de materiales. Calcule el doble en la versión enterrada, debido al movimiento de tierras. Empiece por uno solo: después sabrá si el método se adapta a su terreno antes de hacer diez.
¿Se puede hacer un bancal en una terraza o sobre una losa?
Sí, en una versión delimitada y con una capa de drenaje en la base. Atención al peso: un bancal de 5 m² saturado de agua pesa varias toneladas. Reservado para superficies pavimentadas a ras de suelo.
A tener en cuenta
El bancal no es un símbolo, sino una respuesta a un problema concreto — y hay dos. Eleve el terreno para drenar, entiérrelo para retener, y no haga ninguna de las dos cosas si su suelo ya funciona bien. En ambos casos, prevea el primer año: es el que desanima a quienes no han sido advertidos.
Para profundizar
- Los distintos tipos de suelo: cómo reconocerlos y mejorarlos
- Crear un huerto sin riego: mantillo, cubresuelos y acolchado
- Los fundamentos del suelo vivo
- ¿Cómo hacer un huerto en permacultura?
Para el primer año de su bancal: nuestras semillas hortícolas — con calabazas, calabacines y judías a la cabeza — y nuestros abonos verdes para cubrir los laterales.




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